Escribir diálogos realistas: caracterizar a tus personajes mediante los diálogos

Aprende a escribir diálogos realistas que reflejen mejor la personalidad de tus personajes.

Carácter: s.m. 1. Conjunto de cualidades o circunstancias propias de una cosa, de una persona o de una colectividad, que las distingue, por su modo de obrar, de las demás. 2. Fuerza y elevación de ánimo natural de alguien, firmeza, energía. 3. Modo de decir, o estilo.

Fuente: DRAE

Ya he dejado caer por twitter que estoy corrigiendo el primer borrador de mi última novela. Como es una primera versión, me estoy centrando principalmente en la corrección de contenido, para asegurarme de que todo encaja. Sin embargo, no he podido evitar fijarme en un problema de estilo que también afecta, en parte, al contenido, ya que tiene que ver con el carácter de los personajes: los diálogos. Resulta que hay ocasiones en que todos mis personajes hablan igual. Sean jóvenes, mayores, plebeyos o de alta cuna, en la conversación se vuelven indistinguibles.

Todos sabemos que escribir diálogos realistas es esencial a la hora de conseguir personajes creíbles. Sin embargo, es fácil despistarse y acabar con una serie de personajes que hablan exactamente igual pese a tener personalidades muy distintas o incluso opuestas. En esta entrada hablaremos sobre las características de un buen diálogo y cómo mejorar tus diálogos para mostrar el carácter de tus personajes.

cómo escribir diálogos realistas

Cómo caracterizar a los personajes mediante los diálogos

Los diálogos son un elemento clave para mostrar la forma de ser de tus personajes. Maggie Stiefvater es una maestra en el arte de diferenciar a sus personajes por su manera de hablar. Aquí te dejo un fragmento —ligeramente recortado— de El Rey Cuervo como ejemplo (no te preocupes, no tiene spoilers):

(Contexto: Blue sube al coche en el que la esperaban sus tres amigos: Gansey, Ronan y Adam.

—¿Tienes tiempo de hacer un recado con nosotros? —preguntó Gansey—. ¿Tienes trabajo? ¿Deberes?
—Nada de deberes. Me han expulsado —replicó Blue.
—No jodas —dijo Ronan, pero con admiración—. Qué cabrona, Sargent.
A regañadientes, Blue le dejó chocar su puño con el de ella […].
—¿Por qué? —preguntó [Adam].
—Por vaciar la mochila de uno del instituto encima de su coche. La verdad, no me apetece hablar del tema. […] Bueno, ¿qué pasa?
—Aunque no te lo creas —comenzó Gansey, todavía con el tono de gélida cortesía que significaba que estaba enfadado—, yo tenía pensado acercarme a tu casa para hablar con Artemus […]. Pero Ronan ha decidido cambiarlo todo. Tiene ideas distintas para esta tarde. Usos más interesantes de nuestro tiempo.
Ronan se inclinó hacia adelante.
—Dime, papá: ¿estás cabreado porque la he jodido, o solo porque he colgado clase?
—Yo creo que las dos cosas cuentan como «joderla», ¿no?
—Uf, calla —cortó Ronan—. Solo suena vulgar cuando lo dices tú.

The Raven Cycle 4: The Raven King, de Maggie Stiefvater. Traducción propia.

Como ves, aunque no sepas nada de los personajes, solo por su forma de hablar puedes intuir muchas cosas sobre su personalidad. Por ejemplo, tanto Gansey como Ronan utilizan las palabras como armas, pero de formas muy distintas. Gansey usa el tono, la cortesía exagerada y circunloquios para mostrar su descontento. Ronan, en cambio, es brusco y directo, y muestra su rebeldía con tacos e insultos. Si más adelante Ronan empezara a hablar con exquisita cortesía sin ninguna razón, nos sonaría raro.

Si a ti también te gustaría conseguir escribir diálogos realistas que muestren este nivel de caracterización, veamos unos consejos rápidos para conseguirlo:

1. Ten clara la personalidad de tus personajes

No te estoy hablando de rellenar largas fichas de personaje, a no ser que te guste hacerlo. Simplemente, ten claros los rasgos básicos de cada personaje, los que lo hacen reconocible. Por ejemplo, uno de mis personajes es un tipo malhumorado y amargado con la vida, que desprecia a los ricos y se enorgullece de vivir en los bajos fondos de la ciudad. Otro personaje de la misma historia es un miembro de la nobleza y del cuerpo de guardia, valora el orden y las normas y desprecia a los delincuentes. Evidentemente, su forma de hablar va a ser muy diferente, y si quiero que sus diálogos suenen creíbles debo mostrar esa diferencia.

2. Establece su estilo dialéctico

diálogos que reflejan la personalidad de tus personajes

Una vez tengas clara la personalidad de cada personaje, intenta definir dos o tres detalles que hagan reconocible su forma de hablar. ¿Usa frases largas y complejas, o cortas y directas? ¿Dice tacos a menudo? ¿Tiene alguna muletilla? ¿Algún rasgo de habla regional? Si eres de los que hacen listas, haz una lista con los rasgos propios de cada personaje. Si no, simplemente tenlos en mente a la hora de escribir o revisar los diálogos, para añadir pequeños detalles según creas conveniente.

Eso sí: ten en cuenta que nuestra forma de hablar cambia según la situación, la compañía o lo cansados que estemos, por ejemplo. Además, si dos personajes llevan mucho tiempo juntos, es posible que su forma de hablar empiece a parecerse (el ejemplo más famoso: Don Quijote empezando a usar refranes como Sancho, y Sancho empleando palabras antiguas que solo usaba Don Quijote, lo que se conoce como «sanchificación» y «quijotización», respectivamente).

3. No lo conviertas en una parodia

…a no ser que sea esa tu intención. Es cierto que escribir diálogos realistas es importante, pero, en serio, tómatelo con calma: no es necesario que todas y cada una de las frases que salen por la boca de tus personajes estén plenamente imbuidas de su estilo y sean totalmente distinguibles de lo que dirían los demás. Algún detalle aquí y allá está bien, pero demasiadas muletillas pueden volverse demasiado cansinas para el lector. Piensa que la situación, a veces, prima más que la personalidad. Si tus personajes se encuentran en una situación arriesgada y tienen que tomar una decisión rápida, probablemente hablarán con frases cortas y directas, por mucho que normalmente sean rimbombantes y amantes de las indirectas. Mantener un estilo demasiado florido en una situación así puede hacer que el lector no se lo tome en serio.

Para este tipo de decisiones, tu instinto es la mejor herramienta: relee los diálogos en voz alta y decide si son satisfactorios. Si lo son, ¡enhorabuena! Si no, no desesperes: es cuestión de seguir puliendo.

Por último…

No desesperes si al principio todos tus personajes hablan igual. Al fin y al cabo, el primer borrador es para contar la historia. Ya te preocuparás de cómo la cuentas en las siguientes versiones. Hay escritores que ni siquiera tienen claro el carácter de sus personajes hasta que empiezan a escribirlos. Por lo tanto, puede que al principio escribas un diálogo que te suena perfectamente realista, pero cuando lo revises después de haber terminado la historia te darás cuenta de que no encaja con la personalidad de tu personaje (hablo desde la experiencia). Como he dicho, el instinto será tu mejor herramienta.

Estos son solo unos consejos breves, pero se puede decir mucho más sobre los diálogos y la forma de hablar de los personajes. Ahí fuera hay cantidad de ejemplos de diálogos (buenos y malos) de los que podría hablar. Así que, si quieres profundizar más en este tema, no tienes más que decírmelo en los comentarios o a través de twitter.

Profe de ELE in the streets, correctora y escritora in the sheets. Amante del café y la literatura. Creo firmemente que la ficción supera a la realidad.

2 Comentarios

  • Elena

    Me encanta escribir diálogos y creo que en otra vida me dedicaba a escribir obras de teatro porque no hay cosa que disfrute más. Los diálogos son el alma del personaje y el show, don’t tell definitivo. Y estoy completamente de acuerdo con que el instinto es tu mejor herramienta: en mi experiencia, para que un diálogo fluya tienes que dejar que sean los personajes y no tú el que hable.

    (sí, he fangirleado cuando he visto el ejemplo que has usado. No, no te perdono solo hayas cogido una línea de Adam)

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