Tipos de corrección de textos

Aprende a distinguir cuáles son los diferentes tipos de corrección de texto y a decidir cuál es el más adecuado en cada fase para corregir tu novela.

Corrección: s.f. 1. Acción y efecto de corregir. 2. Cualidad de correcto. 3. Alteración o cambio que se hace en las obras escritas o de otro género, para quitarles defectos o errores, o para darles mayor perfección.

Fuente: DRAE

Hace tiempo, cuando era joven e inocente, creía que corregir un texto consistía en activar la revisión ortográfica de Word y, si estaba inspirada, echarle un vistazo por encima para comprobar que no se repitieran demasiadas palabras. Eran tiempos felices, pero, evidentemente, la calidad de mis textos dejaba mucho que desear.

A base de enviar novelas y relatos a concursos y fallar miserablemente, aprendí que la corrección de textos es esencial a la hora de presentar un manuscrito. Sin embargo, hasta mi cuarto año de universidad no descubrí que hay en realidad muchos tipos de corrección, todos ellos muy necesarios (y, para mí, sorprendentemente entretenidos).

Distinguir entre los diferentes tipos de corrección de textos puede parecer complicado, pero es importante determinar cuál de ellos necesita tu novela en cada fase. Porque (spoiler alert) intentar corregirlo todo a la vez no suele acabar bien. Por eso, en esta entrada te explicaré lo básico sobre las diferentes clases de corrección de textos y para qué sirven. Intentaré ser breve y concisa, porque es probable que en el futuro haga entradas más detalladas sobre cada tipo.

tipos de corrección de textos

1. Corrección ortotipográfica

Este es probablemente el tipo de corrección que se nos viene a la mente cuando pensamos en corregir un texto. Seguro que tú también puedes visualizar a tu profesor o profesora devolviéndote una redacción con tachones en rojo señalando las faltas de ortografía. La corrección ortotipográfica es eso y más: consiste en revisar la ortografía, sí, pero también la puntuación, el espaciado y mucho más. ¿Es mejor poner los títulos en cursiva o entre comillas? Un corrector ortotipográfico te da la respuesta, pero además, independientemente de cómo decidas escribirlos, se asegura de que todos tengan el mismo formato.

Otro ejemplo son las famosas rayas de diálogo. No sé cuántos relatos con diálogos mal puntuados habré enviado a concursos en mi época pre-correctora. ¿Hay que poner un guion o una raya? ¿Hay espacio entre la raya y el principio de la frase? Si pongo una aclaración, ¿empieza con mayúscula o minúscula?* Incluso si sabes la respuesta, es posible que se te cuele algún error en la primera revisión (y en la segunda, y en la tercera…). Por eso es tan importante el trabajo de un corrector ortotipográfico.

2. Corrección de estilo

En mi humilde opinión, esta es la clase de corrección más compleja, pero también la más gratificante. En esencia, consiste en asegurarse de que el texto sea coherente y cohesionado y que cumpla el objetivo que se propone. Naturalmente, este objetivo puede variar mucho, y por lo tanto el concepto de «texto coherente» también variará en cada caso. Por ejemplo, por norma general intentaremos que el texto tenga una gramática correcta. Sin embargo, si un personaje inglés está hablando en español, lo coherente será que cometa errores gramaticales, puesto que lo contrario resultaría poco creíble.

Una corrección de estilo tiene que tener en cuenta un sinfín de elementos: la estructura, la gramática, la sintaxis, el léxico, el registro… Vamos, que no se trata solo de introducir sinónimos para evitar la repetición, aunque a mi yo de 12 años le cueste creerlo.

3. Corrección de contenido

Esta corrección suele estar enfocada a textos de no ficción, como artículos, ensayos o libros de texto. La idea es evitar gazapos como decir que Cervantes escribió El Lazarillo de Tormes o que el teorema de Pitágoras es e=mc2. Evidentemente, los errores no suelen ser tan obvios, así que, para textos especializados, el corrector tiene que tener cierto conocimiento del campo sobre el que habla el texto.

A pesar de lo que puede parecer a primera vista, la corrección de contenido también es importante para textos de ficción. Piénsalo: si escribes una novela histórica, querrás evitar los anacronismos. Si escribes ciencia ficción dura, deberás asegurarte de que los conceptos científicos que mencionas sean correctos. Incluso en la fantasía pueden colarse errores que contradigan las leyes que tú mismo has creado. Imagina leer un texto de Tolkien que afirme que Hobbiton es la capital de Mordor, o que J.K. Rowling publique un nuevo libro de Harry Potter donde se diga que Voldemort y Bellatrix Lestrange tienen un hijo Alohomora es un hechizo que sirve para cerrar puertas. Un buen corrector de contenido evita ese tipo de sinsentidos.

Entonces ¿cómo corrijo mi novela?

Como he dicho, lo importante es no hacerlo todo a la vez. Por experiencia, si empiezas a cambiar las rayas de diálogo pero luego decides sustituir ciertas palabras por sinónimos y luego te pones a buscar los usos del punto y coma… acabas con un franken-texto con más errores de los que tenías al principio. La clave está en seguir un orden, el que mejor funcione para ti.

Además, es importante dejar descansar el texto: no se ve con los mismos ojos algo recién escrito que algo que ha reposado en un cajón durante un par de semanas. La distancia será tu mejor aliada. Por eso, te recomiendo que la última revisión (como mínimo) la haga alguien ajeno a ti. Un nuevo par de ojos siempre encontrará muchos fallos que tú, que te sabes el texto casi de memoria y tienes claro lo que querías decir, habrás pasado por alto. Eso sí, busca a alguien con un mínimo de formación, o puede que sea peor el remedio que la enfermedad.

¿Alguna vez has entregado o leído un texto con algún error de corrección grave? ¿Te gustaría aprender más sobre alguno de estos tipos de corrección? ¡Házmelo saber en los comentarios!

* Respuestas: Raya. No. Minúscula si es un verbo de habla, mayúscula si no.

Profe de ELE in the streets, correctora y escritora in the sheets. Amante del café y la literatura. Creo firmemente que la ficción supera a la realidad.

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